Textos e investigación periodística: Daniel Camilo Dueñas. Diseño: Nathali Cedeño. Edición audiograma: Marcela Maldonado.
Entre el 24 y 28 de febrero de 2026 se llevó a cabo en Cartagena “La segunda Conferencia internacional de Reforma Agraria” organizada por la FAO y por el Gobierno de Colombia. Algunos integrantes de CEALDES tuvimos la oportunidad de participar en varios paneles a lo largo del evento y nos hicimos a una idea sobre la importancia que tiene el proyecto de la Reforma Agraria.
Aunque pueda pensarse que es un asunto de las luchas populares del siglo XX, el evento, su nutrida participación internacional y nacional, las conversaciones que se dieron sobre muy distintos temas, mostraron que el proyecto sigue vivo a pesar de los efectos que han tenido otras agendas que parecen haber dispersado la discusión sobre la tierra. Los debates que pudimos observar se han visto enriquecidos en las últimas décadas por condimentos preparados por quienes habitan la ruralidad en el sur global y que siguen expuestos a los efectos más crudos de la larga y desgastante historia del capital.
En la serie de entrevistas que incluimos aquí recogemos algunas ideas sobre el evento, sobre los temas que se trataron, sobre las ideas que parecen perfilarse como centrales en las discusiones que damos en nuestro trabajo cotidiano, sobre las dificultades del trabajo asociativo, sobre lo significa camellar al lado de amigos y amigas y que es, con todo y complicaciones, sin duda lo mejor de escenarios como estos.
Como verán se trata de conversaciones descomplicadas que nos regalan una fotografía amplia de la conferencia. Se trata de voces distintas que recogen a su vez lugares diversos que ocuparon los entrevistados (algunos fueron panelista, otros asistentes y organizadores) y cuyo resultado intenta deprenderse un poco de las normas sobre el modo de informar, tan lleno de lugares comunes, tan centradas en la inmediatez angustiante de las redes sociales y que parece caracterizar el trabajo comunicativo de nuestras organizaciones.
Las entrevistas son largas y cortas, repiten en algunos casos unas preguntas que se fueron perfilando orgánicamente como guión en las charlas, y muchas de ellas se van por las ramas y no son tampoco, como podrá suponerse, el producto de largas cavilaciones metodológicas. La pieza completa es producto de la pausa que riñe con esta visión acotada de la incidencia y a su vez exige pausa a quien quiera prestar atención a las ideas que en las conversaciones se encuentran.
Lo que tiene en frente es el resultado de un juego que yo le proponía cuando sacaba la grabadorcita a mi “entrevistado”, que sonreía y entraba al juego y que poco a poco se iba poniendo serio y que volvía a descomplicarse en la conversación cuando recordábamos, precisamente, que estábamos jugando. Como todo juego, para que funcione, algo de verdad ha de tener, y es por esto que es posible encontrarle uno que otro “chismecito” a las entrevistas.
La pieza final es el producto del trabajo de dos viejas pilísimas de CEALDES, Nata y Marcela, que nos siguen el juego que se materializa gracias a ellas.
¡Disfrútenlo y compártanlo! (con que lo disfruten basta)
Angie Durán
Trabajo como investigadora en Ambiente y Sociedad. Participamos de la ICARRD+20 para aportar a la conversación sobre justicia agraria, ambiental y climática, promoviendo enfoques de derechos humanos y gobernanza territorial.
Catalina Oviedo Delgado
Soy investigadora en política agraria y ambiental y conflictos socioambientales en la amazonia colombiana. Trabajo y soy asociada en CEALDES. Lidero desde hace algún tiempo el componente de incidencia política de nuestra Asociación. Fui a ICARRD a participar en espacios de diálogo sobre la interrelacion entre política agraria y ambiental. También fui a pedir los Ubers del equipo de Bogotá y Calamar, tuve todos los días tres jornadas (mañana,tarde y noche) y a la mitad del ICARRD pelee con el equipo porque no sé pedir ayuda y terminé cargada de trabajo. Mi pregunta el viernes fue: ¿era necesario venir todos los días?
Tomás Vergara
Trabajo en CEALDES, soy investigador y, recientemente, me he concentrado en entender lo que ocurre con los proyectos del mercado de carbono en Colombia. A ICARRD vine a organizar y participar en un panel sobre este mercado. Este panel lo convocamos junto con el Ministerio de Agricultura, buscando ampliar la discusión de la reforma agraria hacia los proyectos de mitigación del cambio climático.
Oscar Gómez Ariza
Soy investigador en CEALDES. Recientemente participé en el ICARRD como relator, acompañando principalmente los paneles impulsados por la organización sobre interculturalidad, bonos de carbono, la dimensión ambiental de la reforma agraria y el derecho humano a la alimentación, el clima y la justicia agraria. Asimismo, hice parte de otros espacios convocados por el Ministerio de Agricultura. Desde CEALDES, contribuimos a generar escenarios de interlocución, debate y alternativas en torno a los conflictos socioambientales vinculados a la agenda agraria y ambiental de este evento.
Elías Helo Molina
Soy ecólogo de profesión, especialista en Sistemas de Información Geográficos (SIG). Soy coordinador del área de SIG y cartografía del Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos de la Universidad Javeriana, tengo un especial interés en los conflictos agrarios y conflictos ambientales con enfoques de comunidades locales, pueblos indígenas y pueblos afrodescendientes. Estaba en ICCARD acompañando el proyecto de titulación colectiva y protección de tierras afrodescendientes en el que he trabajado por cerca de 8 años y además acompañando espacios de la coalición internacional de pueblos afrodescendientes sobre derechos de tenencia y derechos de uso sobre el mar.
Jasbelydi Olivo Descance
Buenos días, mi nombre es Jasbleydy Olivo Descance; Exgobernadora tradicional del Resguardo Indígena Inga de Albania, de profesión en Administración de empresas; líder en defensa territorial, específicamente a los procesos de Ampliación y constitución de las comunidades Ingas del Municipio de Villagarzón-Putumayo y de defender el territorio de los proyectos REDD+. Se participó en el ICARRD como panelista contando la experiencia desde la problemática, los impactos negativos, que herramientas se ha tomado en cuenta para disolver el contrato mandato; todo esto con el fin de dar a conocer a otras organizaciones o comunidades el riesgo de firmar un contrato de este tipo.
Marisela Silva Parra
Mi nombre es Marisela Silva Parra secretaria de la asociación ASCATRUI y Presidenta de la junta de acción comunal de la Vereda Caño Caribe en Calamar-Guaviare. En el espacio del ICARRD participé en diferentes conferencias como espectadora donde pude evidenciar cómo a lo largo de estos años se han realizado procesos de avances a nivel nacional como internacional donde hay problemáticas pero también soluciones y también los avances o métodos que han funcionado para un mejor vivir pero también vi la necesidad de que en lo territorial nos debemos apropiar más de nuestros procesos para un mejor avance. Participé como panelista dónde pude compartir desdé mi experiencia vivida en territorio como mujer de la Zona de Reserva Campesina La Guardiana del Chiribiquete junto con otras panelista dónde con cada opinión se enriquece.
Rommy Castellanos
Soy Rommy pertenezco a la Vereda La Ceiba en el Municipio de Calamar en el Guaviare. Soy fiscal de la vereda, fiscal interveredal, enlace de los 7 presidentes de interveredal La Ceiba, pertenezco al comité de impulso ZRC La Guardiana del Chiribiquete y soy vicepresidente de la asociación ASCATRUI. Fui a la reunión del ICARRD por delegación del Comité de Impulso de la Zona de Reserva Campesina.
Juan Esteban Pabón Aristizabal “Chinchi”
Orientado al acompañamiento y fortalecimiento de procesos sociales de base, con experiencia en construcción organizativa e incidencia institucional. Interesado en el desarrollo de propuestas analíticas y metodológicas que contribuyan a comprender las dinámicas territoriales y facilitar la toma de decisiones colectivas para alcanzar objetivos comunes. Soy sociólogo; representante legal Corporación Art eco piensa; integrante de la organización social y política Tierra Libre territorial Chinchiná. Participé en la ICARRD+20 como integrante de Tierra Libre territorial Chinchiná ya que soy quien coordina y lidera la estrategia ‘Red comunitaria de huertas agroecológicas’, iniciativa que integra Instituciones Educativas y organizaciones sociales con el fin de promover agroecología, soberanía alimentaria y justicia ambiental en el territorio.
Daniela Marcucci
Trabajo en el despacho de la Ministra Martha Carvajalino como coordinadora de la Unidad de Información Estratégica del Ministerio de Agricultura. Soy amante de las Zonas de Reserva Campesina, fan de las territorialidades y fiel creyente de la organización campesina.
A la cola
La organización decidió pagarles a los asistentes de organizaciones populares del país una ayuda por su participación en el Evento a través de una entidad bancaria a la vieja usanza: Cola, cédula en mano y plata en efectivo. A muchos compañeros indígenas, negros y campesinos se les fue casi que un día entero en la fila esperando a que les dieran la “marañita”. Acá quedaron algunas impresiones de la gente.
Daniel Camilo Dueñas
Soy asociado en CEALDES y trabajo allí como investigador en la Regional Amazonas Norte. Fui al ICARRD+20 a participar en algunos paneles en donde se habló sobre la relación que tienen las Zonas de Reserva Campesina y los conflictos interculturales en regiones como la Amazonía, y de su relación con el derecho humano a la alimentación adecuada. Me gustó mucho ir dos días en la tarde a la playa: me broncié y me escarapelé los días siguientes (sic). Fue allí en donde hice la mayoría de las entrevistas.
Las declaraciones de los países asistentes a la conferencia reiteran las razones por las que espacios organizados por la ONU tienden a demostrar sus enormes limitaciones con el paso del tiempo. La idea de la voluntariedad para adoptar las determinaciones y las enormes proyecciones que recogen estos escenarios formales son retados por las dinámicas globales de poder que siguen atadas a las difíciles negociaciones relacionadas a asuntos como la redistribución de tierra, de ingresos y de responsabilidades en materia, por ejemplo, ambiental.
A pesar de ello las entrevistas señalan que lo importante no es, solamente, que la declaración recoja uno u otro principio sino que estos escenarios parecen ser importantes también por la capacidad que tienen de juntar afinidades políticas generando vínculos afectivos que son fundamentales en todo proyecto político. La amistad, las redes y los chismes son necesarios para caminarle a un proyecto tan grande como la Reforma.
Por otro lado, los entrevistados quedaron picados por la poca profundidad de los debates. Algunos me hablaron de que muchas de las conversaciones y diálogos parecen estar ancladas en el lenguaje de los reclamos del siglo XX relacionados a la cuestión agraria.
Las entrevistas también mostraron algunas claves de la discusión a futuro. Hay que pararle bolas a las nuevas formas de mercantilización de la naturaleza que es otra pata que le sale al gato y que está metiéndole presión a los conflictos por la tierra en muchos lugares de nuestra región y del mundo. También los entrevistados me hablaron de su sorpresa sobre asuntos como el del maritorio que agranda la conversación a unos conflictos que se dan sobre el mar y que involucran a comunidades que han desarrollado para su subsistencia complejas relaciones con estos ecosistemas y que así como los campesinos del interior también aquellos son despojados sistemáticamente de sus prácticas y espacios.
También en Colombia hay que seguir parándole bolas a las tensiones que han venido surgiendo entre distintas territorialidades (TECAM, ZRC, SAPA, Resguardos Indígenas y Consejos Comunitarios). Es claro que esto de anclar los derechos en la identidad y esta a su vez en proyecciones sobre los usos que indígenas, negros o campesinos “deberían darle” a la tierra, como lo señala Bocarejo en su libro Tipologías y topologías indígenas, deja espacio para que surjan conflictos entre gentes populares que descentran la discusión, precisamente, sobre la reforma agraria.
Además, fueron recurrentes algunas críticas a la colombianización de las discusiones (cosa que podía esperarse) y que la agenda haya dado una centralidad excesiva al Gobierno Petro y sus figuras por encima incluso de los movimientos sociales invitados. El discurso de cierre de Martha Carvajalino, con ese sonsonete veintejuliero (“por primera vez”, “el más importante”, etc., etc.), creo que recoge bien este punto surgido de las conversas.
Como me lo dijo Juan Eduardo Ortega, amigo de CEALDES, estas Conferencias sirven para alimentar el chisme, para enredar el hilo y apretarnos para plantarle cara a los retos propios de hablar en el siglo XXI sobre la tierra en un mundo que falsamente ya “superó” el tema agrario.


